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Historia

La evolución institucional de Horizontes de Amistad

Fase 1: Fase de asistencia social
help honduras

Esta fase se extiende desde los inicios de la organización en 1973 hasta aproximadamente el año 1979. Destacan en este período cuatro grandes etapas marcadas por acontecimientos externos que contribuyen de manera definitiva a que la organización cobre fisionomía propia. En primer lugar, debe mencionarse que como consecuencia del paso del huracán Fifí en Honduras y bajo la inspiración de programas de apadrinamiento para niños huérfanos y abandonados en las aldeas S. O. S. en Honduras. Horizontes se perfila inicialmente como una fundación de ayuda a Honduras. El trabajo del personal voluntario y el papel desempeñado por organizaciones afiliadas con la Iglesia Católica constituyen la inspiración fundamental de lo que más tarde se denominaría Horizontes de Amistad. Una segunda etapa consiste en la expansión del programa de apadrinamiento de niños hacia El Salvador, Nicaragua y Guatemala. Hacia 1974 y 1975, esta expansión de servicios de carácter asistencial empieza a cobrar fuerza alrededor de algunos proyectos específicos de vivienda y otros iniciativas. Hacia el año 1975 Horizontes había transferido y canalizado cerca de 3 millones de dólares hacia América Central en ayuda humanitaria y proyectos de atención a niños huérfanos. Una tercera etapa dentro de esta fase está marcada fundamentalmente por el terremoto de Guatemala y la agudización de conflictos bélicos internos tanto en Nicaragua como El Salvador y Guatemala.

Fase 2: Transición hacia el desarrollo comunitario

regional

Durante aproximadamente una década (desde 1979 hasta 1989), la labor de Horizontes se concentró en el apoyo de iniciativas de desarrollo comunitario. Las consecuencias de la guerra, el deterioro de la calidad de vida de la población mesoamericana, la agudización de la pobreza y de los conflictos políticos de caracteres interno y las marcadas asimetrías entre las zonas urbanas y rurales de la región permiten a Horizontes ver la necesidad de convertirse en una organización con vocación de trabajo hacia los grupos de base en diversos sectores de actividad tales como agricultura, salud, educación, capacitación y desarrollo comunitario. Decide asimismo participar en calidad de socio en proyectos de desarrollo. Es en este marco, en donde el concepto de paternariado cobra fuerza: el apoyo a refugiados salvadoreños y guatemaltecos en México son fundamentalmente vistos como iniciativas de “socios en el desarrollo”. 

delegation

A principios de la década de los 80 y con posterioridad a la primera evaluación institucional efectuada por este organismo hacia Horizontes, emerge la necesidad de diferenciar la actividad de captación de recursos, provocándose una adecuada combinación de dos fuentes fundamentales: por un lado la Agencia Canadiense y por el otro el público y otras organizaciones canadienses. En este período se consolida igualmente el enfoque de trabajo basado en proyectos de más largo plazo y menos aquel destinado a ayudas puntuales.

A partir de 1987, Horizontes desarrolló su primer plan estratégico. Se contrata nuevo personal con experiencia en el Sur y tiene lugar una serie de actividades de captación de recursos del público canadiense. Se llevan a cabo las primeras consultas programáticas con organizaciones asociadas en la región mesoamericana.

Fase 3: Consolidación del partenariado

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Esta fase que se inicia en 1990 y que abarca toda esta década está caracterizada por un fuerte énfasis en la construcción de relaciones de partenariado con organizaciones no gubernamentales y otros actores de la sociedad civil mesoamericana. Se institucionaliza en reuniones regionales y procesos de consulta y cobra fuerza la idea de construcción de capacidades locales. Se da inicio a un enfoque de trabajo que durará hasta hoy en día: género y medio ambiente.

Para la segunda mitad de la década de 1990, las iniciativas de acuerdos de paz en la región, la influencia de la conferencia de Beijing y los nuevos lineamientos de política emanados de la Agencia Canadiense para el Desarrollo, serían considerados insumos importantes en la definición de la naturaleza de los proyectos que se venían apoyando. Horizontes institucionaliza también planes de visitas anuales, por parte de delegaciones canadienses hacia la región mesoamericana anuales que tienen como cometido, lograr una mayor sensibilización del público canadiense respecto a la realidad regional.

Fase cuatro: Fortalecimiento de capacidades hacia una red de organizaciones de aprendizaje

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A partir del año 2000, las principales consideraciones que orientan la acción de Horizontes son aquellas relacionadas con el fortalecimiento de las capacidades institucionales de sus asociados para hacer cada vez más efectivo el trabajo a nivel local. Sistemáticamente se adoptar la metodología de gestión orientada a resultados a efecto de garantizar que las transformaciones buscadas por las organizaciones de Mesoamérica, aseguren efectos e impactos de carácter social en materia de reducción de la pobreza y la injusticia. 

Durante los primeros años de esta década Horizontes ha profundizado sus capacidades internas para captación de recursos, y pone en práctica esfuerzos de evaluación y auditorías institucionales con sus organizaciones socias, obteniendo como principal logro la estandarización de procedimientos y lineamientos de trabajo con ellas.

En la reunión regional de asociados celebrada en julio del 2004 en Quetzaltenango, Guatemala, se marca la pauta para que 

rights

el concepto de red de aprendizaje sea revisado y cobre fisionomía a través de planes de trabajo. En estos momentos, la noción de Mesoamérica es radicalmente distinta a aquella prevaleciente en los años setenta. El conjunto de organizaciones con las que se trabaja, no están aisladas sino que por el contrario, forman parte en su mayoría de conglomerados de redes temáticas.

Es en el marco de esta nueva fase histórica de la evolución de Horizontes que tiene lugar la presente estrategia de trabajo.